lunes, 3 de octubre de 2011

EL INCIENSO

Siempre que meditamos usamos el incienso como ofrenda, y éste ha sido utilizado desde la antigüedad por todas las civilizaciones, hasta nuestros días, en cultos, rituales religiosos, ceremonias, durante las oraciones, para alabar a Dios, purificar el aire, liberarnos de las vibraciones negativas, despertar la conciencia y mejorar el estado de ánimo. Elaborado de una goma resinosa que se obtiene de un árbol de llamado Olíbano representa un vehículo para facilitar la concentración y la meditación individual o de un grupo, crear un ambiente placentero en nuestros hogares o lugares de trabajo liberándonos de energías negativas, atrayendo la energía positiva y purificando el entorno librándolos de las malas influencias, concentrando las fuerzas y armoniza la mente.

En la actualidad existen una gran variedad de inciensos en forma diferentes y variedad de aromas o olores.

Cada aroma tiene su propia energía vibratoria, de tal manera que el incienso puede ser seleccionado de acuerdo al estado que desea llegar la persona, ya sea para eliminar un estado de estrés, un profundo estado de relajación, o llegar a un estado de sanación, como acompañante para hacer afirmaciones.

Algunos aromas de Incienso se recomiendan para:
Ámbar: revitalizante en lo anímico, anti estrés, estabiliza en general.
Jazmín: estimulante anímico, antidepresivo, unificador.
Eucaliptus: relajante y refrescante, clarifica y optimiza.
Violeta: suaviza, relaja, unifica y estabiliza anímicamente.
Jazmín: mejora la meditación y aumenta el apetito sexual.
Jengibre: Para el poder. También relaja el espíritu.
Cedro: para la limpieza y la purificación. Ayuda a la valentía.
Sándalo: protección, sanación.
Mirra: protección, espiritualidad.
Gardenia: para aliviar el dolor de un amor.
Coco: protección, purificación.
Canela: para atraer el dinero y el éxito.
Rosa: atrae el amor, ayuda a amarse uno mismo y para atraer la amistad.
Lavanda: revitalizante, refrescante, despeja la mente y da sensación de paz.

Gracias, Namaste