lunes, 10 de octubre de 2011

¿CÓMO ELEVAR LA VIBRACIÓN?

El término, “vibración”, que utilizamos constantemente hoy en día, era conocido por los antiguas civilizaciones de Egipto y Grecia, y fue dado a a conocer por medio del gran sabio y maestro HERMES TRISMEGISTUS, en sus enseñanzas DEL KYBALION, que tratan sobre los principios o leyes que rigen en el Universo. La Ley de Vibración, tercero de estos principios dice "Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra". Explica las diferencias entre las diversas manifestaciones de la materia, de las fuerzas, de la mente y aun del mismo espíritu, las que no son otra cosa que el resultado de los varios estados vibratorios, desde el Todo. También nos dice que toda manifestación, emoción, razón, voluntad o deseo, cualquier estado o condición mental, está compuesto por vibraciones, una porción de las cuales son arrojadas y tienden a afectar a las mentes de otras personas por “inducción”. Todo pensamiento, emoción o estado mental tiene su grado y modo de vibración correspondiente.


El ser humano se está transformando, está cambiando tanto física como internamente, en sus pensamientos y sentimientos. Esto significa que estamos viviendo en una época donde estamos elevando la vibración, lo que implica que estamos pasando de tener una conciencia tridimensional de captación de la forma a una conciencia que penetra en la cuarta dimensión. Estamos despertando una conciencia universal, y es imprescindible que realicemos una preparación tanto física como espiritual, de manera que podamos elevar todo lo posible la frecuencia vibratoria.

 
Para elevar el nivel de vibración hay que ser, en la vida cotidiana, consciente y se tiene que obrar adecuadamente. Hay que vivir en el eterno presente, aquí y ahora con atención, sin juzgar; vivir en un estado de profunda y plena Oración/ Meditación y actuar correctamente. Esto significa tener coherencia al pensar, actuar y sentir sobre los hechos y situaciones que vivimos, y obrar con ecuanimidad, sin dejarse llevar por imaginaciones o emociones. Además, la persona espiritual tiene en cuenta los siguientes puntos para elevar la vibración.

 
A. Realizar prácticas y ejercicios de Oración y de Meditación.
B. Estudiar y reflexionar con toda la mente y con todo el corazón sobre el conocimiento espiritual
C. Alimentarse de una manera natural, sana y equilibrada. El alimento que proporciona una mayor y más amplia vibración es el que tiene un origen vegetal y no está procesado industrialmente.
D. Practicar algún ejercicio físico apropiado. Aquí se incluyen el correcto respirar y también el descanso, la relajación y el sueño profundo y revitalizador.
E. Llevar a la práctica una escrupulosa higiene del propio cuerpo físico. Este punto incluye al ayuno y a todas las prácticas que tienen como objetivo la limpieza del cuerpo físico, tanto en su aspecto en su interior como en su exterior.
F. Manejar apropiadamente la energía sexual (practicando la alquimia sexual, ternura y amor)
G. Repetir Mantras.

Gracias , Namaste

lunes, 3 de octubre de 2011

EL INCIENSO

Siempre que meditamos usamos el incienso como ofrenda, y éste ha sido utilizado desde la antigüedad por todas las civilizaciones, hasta nuestros días, en cultos, rituales religiosos, ceremonias, durante las oraciones, para alabar a Dios, purificar el aire, liberarnos de las vibraciones negativas, despertar la conciencia y mejorar el estado de ánimo. Elaborado de una goma resinosa que se obtiene de un árbol de llamado Olíbano representa un vehículo para facilitar la concentración y la meditación individual o de un grupo, crear un ambiente placentero en nuestros hogares o lugares de trabajo liberándonos de energías negativas, atrayendo la energía positiva y purificando el entorno librándolos de las malas influencias, concentrando las fuerzas y armoniza la mente.

En la actualidad existen una gran variedad de inciensos en forma diferentes y variedad de aromas o olores.

Cada aroma tiene su propia energía vibratoria, de tal manera que el incienso puede ser seleccionado de acuerdo al estado que desea llegar la persona, ya sea para eliminar un estado de estrés, un profundo estado de relajación, o llegar a un estado de sanación, como acompañante para hacer afirmaciones.

Algunos aromas de Incienso se recomiendan para:
Ámbar: revitalizante en lo anímico, anti estrés, estabiliza en general.
Jazmín: estimulante anímico, antidepresivo, unificador.
Eucaliptus: relajante y refrescante, clarifica y optimiza.
Violeta: suaviza, relaja, unifica y estabiliza anímicamente.
Jazmín: mejora la meditación y aumenta el apetito sexual.
Jengibre: Para el poder. También relaja el espíritu.
Cedro: para la limpieza y la purificación. Ayuda a la valentía.
Sándalo: protección, sanación.
Mirra: protección, espiritualidad.
Gardenia: para aliviar el dolor de un amor.
Coco: protección, purificación.
Canela: para atraer el dinero y el éxito.
Rosa: atrae el amor, ayuda a amarse uno mismo y para atraer la amistad.
Lavanda: revitalizante, refrescante, despeja la mente y da sensación de paz.

Gracias, Namaste